Hace un día espléndido. Un sol primaveral acompaña a los alumnos durante el entrenamiento, que se divide en dos partes. En la primera media hora los jóvenes del Centro Ocupacional de la Fundación Síndrome de Down de Cantabria ensayan el golpe corto en el green. Los otros treinta minutos trabajan el golpe largo en la cancha de prácticas. Junto a ellos están sus dos profesores, David Ibáñez, monitor, y Mario Bedia, maestro de golf. Ambos derrochan buen humor y empatía durante las clases, en las que están pendientes de cada detalle para que los chicos mejoren día a día su técnica.
Es el primer año que los jóvenes del Centro Ocupacional acuden a la Escuela de Golf de Mataleñas y está siendo muy productivo, tanto para ellos, que ven cómo mejora su concentración, coordinación y motricidad, como para sus profesores, que se sienten muy satisfechos con la evolución que experimentan los alumnos a lo largo de los meses y con el trato que mantienen con ellos. Sigue leyendo