Qué es “normal” y qué no en el síndrome de Down (marzo 2010)

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Marzo 2010Hemos querido dar entrada en este número, un poco más extenso de lo habitual, a tres importantes artículos que me parece tienen gran importancia práctica y teórica.

El síndrome de la apnea obstructiva del sueño ha estado siempre muy relacionado con la edad infantil en el síndrome de Down. El estudio que presentamos es el primero que aborda en toda su complejidad y con profundidad la presencia de este síndrome en el adulto con síndrome de Down. Sus conclusiones invitan a la reflexión porque el estudio demuestra que no sólo la frecuencia con que aparece también en el adulto, hecho que normalmente no se consideraba, sino también la intensidad con que en ocasiones se manifiesta, son claramente superiores a las del resto de la población. Sirva, pues, como poderosa llamada de atención.

¿Qué es “normal” y qué no lo es en el síndrome de Down? ¿Qué nos debe preocupar y qué no? He ahí unas preguntas que nos hacemos ante determinadas conductas que observamos en nuestros hijos, alumnos o empleados con síndrome de Down. ¿Intervengo o no vale la pena porque es su forma habitual de expresarse? ¿Tiene importancia o no la tiene? Una vez más, los expertos McGuire y Chicoine nos ilustran con su experiencia, y nos ofrecen claves para comprender e interpretar determinadas formas de actuación: cuándo nos debemos preocupar y cuándo y cómo debemos intervenir. El artículo corresponde a uno de los capítulos del libro “Bienestar mental en los adultos con síndrome de Down”, recientemente publicado.

El tercer y más largo artículo analiza de forma extensa el estado de la cuestión sobre las habilidades socio-cognitivas en el síndrome de Down, especialmente en las primeras edades. La importancia de estas habilidades está siendo realzada como elemento clave en el desarrollo de una persona. Frente a la creencia generalizada de la “gran sociabilidad” de los niños con síndrome de Down, la presente revisión contrapone todo un conjunto de datos observados en la infancia y en la niñez, en diferentes contextos, que matizan y en ocasiones contradicen esa creencia. Obviamente, los términos “social” y “sociable” son demasiado imprecisos y aplicables a comportamientos muy diferentes; mientras podemos observar ciertas conductas de aproximación y apego, podemos comprobar también dificultades para iniciar y mantener conductas propias, así como para interpretar o responder a las ajenas. El artículo del grupo de Wishart es altamente ilustrativo, y en su extensa relación bibliográfica encontraran abundantes referencias de gran valor.

Quiero destacar, por último, dos recientes publicaciones de prestigiosas instituciones españolas que exponen su experiencia sobre la integración laboral. Las presentamos en la sección de libros. El enfoque de cada una es muy diferente y ambas se complementan.


Marzo 2010, nº 104
Volumen 27, páginas 1-48

Sumario

SUPLEMENTO DOWNCANTABRIA, Nº 13

  • Profesores comprometidos
  • 10 preguntas a… Germán Pérez
  • Un día con… Alberto Cos
  • Un día en… Escuela Municipal de Balonmano
  • Testimonio. Jennifer, elena, David Jiménez
  • De su puño y letra. Palabras para Germán: Grupo trabajadores FSDC
  • Agenda y Noticias

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